La suba de precios no cede

La inflación sigue y seguirá alta.

20 de agosto, 2012

La suba de precios no cede

Según el índice de precios que difunden los legisladores de la oposición (IPC Congreso), si se suman los coeficientes mensuales de los últimos doces meses, la cifra llega a 24,1%, la cifra más alta de los últimos catorce meses. El diagnóstico es claro: la inflación, aunque de manera leve, sigue subiendo. Si bien pocos, o casi nadie, prevén una espiralización, casi ningún consultor considera que el Gobierno está haciendo lo necesario para reducirla. El único atisbo, dicen, ha sido una mayor presión para controlar la puja distributiva. Este año las paritarias cerraron varios puntos por debajo de los guarismos de 2011.

Pero dejando de lado eso, han sido más las medidas oficiales que terminaron alimentando y consolidando un flagelo que, según encuestas de opinión, preocupa cada vez más. “En la actualidad la inflación se ha estabilizado en el corredor 20–25% anual y no parece que vaya a escalar, pero tampoco se ve claro que pueda descender”, sostiene el economista Eduardo Fracchia en el Informe Económico Mensual del IAE Business School.

Los motivos, algunos concatenados, por los cuales la inflación seguirá en los actuales niveles son ocho: la agudización del desequilibrio fiscal; una oferta de bienes y servicios que no responde producto de niveles de inversión insuficientes; las tasas de expansión monetaria; la puja distributiva; la estructura oligopólica de algunos mercados; los niveles de gasto público; la ausencia de un “termómetro”, producto de la falta de confianza del Indec y, por último, la inercia, que mantiene altas las expectativas sobre cuánto seguirán subiendo los precios. Junto a la desaceleración de la economía, Fracchia considera que la inflación “es el problema más severo de la macroeconomía”. Comparado con otros momentos de la historia económica reciente, el nivel de inflación actual, dice Fracchia, es bajo e incluso podría considerarse como moderado. Sin embargo, advierte que “nunca ha sido neutral para el sistema económico”.

Según la consultora ACM, los precios subirían este año levemente por encima del 25%. Desde finales del año pasado, cuando llegó a estar en 21% anual, la inflación se ha acelerado.

Según el Indec, la inflación de julio fue de 0,8%. Es su coeficiente favorito: lo utilizó en 13 de los últimos 28 meses.

¿Por qué la inflación cayó más de 10 puntos en 2009 y en 2012, por el contrario, subió levemente? “Las razones del comportamiento divergente de la inflación en 2009 y 2012 son varias”, dice un informe de la consultora Federico Muñoz & Asociados. “Una es que la propia persistencia de las subas de precios va instalando mecanismos de propagación que tienden a perpetuar el proceso inflacionario (lo que se conoce como ‘inflación inercial’). El más claro de estos mecanismos es la paritaria negociada en función de la inflación pasada que, a su vez, pone un piso a la inflación futura”, sostiene. “Un segundo factor que distingue la actual coyuntura de la recesión de 2009 es el fuerte rol que desde entonces asumió el BCRA como financista del Fisco. El año pasado le transfirió al Tesoro el equivalente a US$ 16.000 millones (entre pesos y dólares) y en lo que va de 2012, los giros ya totalizan el equivalente a casi US$ 10.000 millones. A ningún argentino con conocimiento de la Historia debería sorprender que la inflación tienda a agravarse con semejante jubileo monetario”, añade el informe.

Un estudio del Banco Ciudad añade otro factor: el tipo de cambio paralelo saltó casi 40%, “lo que impacta de lleno en la fijación de precios de productos transables, al combinarse con trabas al ingreso de productos importados y expectativas inflacionarias desancladas”.

En el Gobierno explican este comportamiento diferencial de la inflación por el precio de las materias primas. En 2009 se desplomaron y, este año, en cambio, se mantuvieron firmes e incluso aumentaron. Según el IPC Congreso, el rubro “Alimentos y bebidas” explicó un tercio de la suba de los precios en julio.

Por ahora, la inflación en la Argentina se empeña en desafiar las leyes de Newton.

(De la edición impresa)