La inversión bajo amenaza en el segundo semestre

Una variable que preocupa.

1 de agosto, 2012

La inversión bajo amenaza en el segundo semestre

El panorama de la inversión en la la Argentina se ha modificado sustantivamente en los últimos ocho meses. Este cambio principalmente se debe la influencia de dos factores: el institucional y el económico. Ambos han actuado, al parecer, en detrimento de los actuales niveles de inversión y las expectativas de inversiones futuras.

Hay claras señales de que el país se encuentra en una nueva fase del ciclo de esta variable fundamental que no había dejado de crecer entre 2003 al 2011, con excepción de 2009 en plena crisis internacional. Un indicador relevante para ver qué sucede con la inversión es el precio de los activos productivos (inmuebles, tierras, activos de empresas manufactureras y de servicios, entre otros), medido por el IPAP elaborado por el Area de Economía del IAE.

El plano institucional

Respecto a la cuestión institucional, la Argentina hoy presenta varios frentes que obstaculizan las inversiones en el corto y mediano plazos. Un primer problema es la prolongación y profundización de la intervención al comercio exterior. Las trabas a las importaciones, que se han propagado a extensas áreas de la actividad, han logrado reducir la tasa de crecimiento de las importaciones de bienes de capital que además crecen por la reducción del consumo.

Las fluctuaciones de políticas hacen inestable el contexto para predecir qué sucederá con la inversión en los próximos meses. Los fundamentals macroeconómicos parecen apuntar a que perdura en el segundo semestre la contracción de esta variable clave, la incertidumbre política también va en esta misma dirección. En definitiva la inversión estaría cerca de 21 % de l PIB.

En el segundo semestre se espera una caída del 10 % respecto al segundo del año anterior.  Caerán tanto la construcción como los bienes de equipo, en particular los importados en este último sector. La tasa de crecimiento de mediano plazo se verá afectada a futuro por el comportamiento de la inversión.

(De la edición impresa)