La actividad y el empleo

Las tensiones ya se sienten.

30 de agosto, 2012

La actividad y el empleo

La cantidad de desocupados y subocupados aumentó en el segundo trimestre del año respecto del primero. Los economistas coinciden en que el dato refleja el estancamiento de la actividad económica ocurrida en la primera mitad del año. Pese a que el Indec informó un crecimiento económico de 2,5% en los primeros seis meses. Pero las estimaciones de las consultoras privadas registran una contracción.

Según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec, el desempleo llegó a 7,2% en el segundo trimestre del año. Ello significa un aumento de 0,1 puntos porcentuales desde el trimestre anterior (7,1%). El avance del desempleo alcanzó a 22.000 personas y se da en un momento en el que, estacionalmente, la economía suele demandar más mano de obra. En la medición interanual, el desempleo cayó de 7,3 a 7,2%, lo que significa que 10.000 personas dejaron de considerarse desocupadas.

El dato llamativo, según los expertos, fue el aumento de la subocupación, que alcanzó en el segundo semestre a 1,1 millones de personas. En el primer semestre había 853.000 subocupados y hace un año, 983.000. El empleo pleno cayó en casi 102.000 puestos de trabajo respecto del año pasado. En relación al primer trimestre del año, la ocupación total aumentó en 168.000 puestos de trabajo (pero los subocupados en 241.000).

El empleo industrial se resintió. Aunque por el momento, el ajuste se concentró principalmente en las horas trabajadas. Según el Indec en el segundo trimestre del año la cantidad de obreros ocupados en la industria creció 1,6%, desacelerando su ritmo de expansión respecto del alza del 3,3% de 2011 (mientras que la cantidad total de horas trabajadas cayó 1,7%). Algo similar se observa en la construcción, nota un informe de Ecolatina. Por ejemplo, el indicador sintético de actividad de la construcción, que también elabora el Indec, muestra una leve caída del sector durante el primer semestre.

“En este contexto, no sorprende que el empleo sectorial durante los primeros cinco meses del año no haya crecido respecto al mismo período de 2011”. Por su parte, el Indice de Demanda Laboral desarrollado por la Universidad Torcuato Di Tella se redujo 31% anualizado en el Gran Buenos Aires y 21% en Rosario entre enero y junio de 2012. El dato de julio del GBA confirma que la tendencia persiste en lo que va del tercer trimestre (-35%).

La industria

En los primeros seis meses del año aumentó seis veces la cantidad de despidos con respecto al mismo período de 2011 y las suspensiones crecieron 47%. “En ambos casos, los registros son únicamente superados por los del primer semestre de 2009”, según Ecolatina. “Vale destacar que la inversión cayó en el primer semestre ya que tanto la construcción como la cantidad de bienes de capital importados, que representan más de 80% del gasto de capital, se contrajeron 1% y 32% anualizado, respectivamente”, agrega.

Dada la fuerte correlación existente entre la inversión y la demanda de empleo, es poco probable que haya crecido la cantidad de ocupados. A diferencia de lo ocurrido en la crisis de 2008-2009, cuando el empleo público compensó la caída en la ocupación en el sector privado, el deterioro de las cuentas fiscales de las provincias y, en menor medida, de la Nación, pone un límite a la capacidad del Estado como empleador.

Por último, entre los industriales preocupa especialmente la situación de las PyMEs, principales generadoras de empleo en la Argentina. A diferencia de las grandes empresas, el margen de maniobra de las firmas de menor tamaño es más acotado, particularmente en contextos económicos adversos.

“Las perspectivas de empleo para la segunda mitad del año son poco alentadoras. De hecho, las expectativas se han deteriorado tanto a nivel agregado como sectorial”, afirma Ecolatina. Por su parte, un relevamiento de la consultora Manpower señala que en los próximos meses se consolidará una tendencia declinante sobre el nivel de empleo. Asimismo, de la encuesta de IDEA de junio se desprende que los empresarios que prevén disminuir su dotación de personal en los próximos doce meses superan a los que esperan aumentarla.

Elasticidad

Un informe de la Fundación Mediterránea afirma que en materia de empleo no se llegó a la situación de destrucción de empleo observada en 2009. “El aparato productivo bajo las condiciones actuales parece haber agotado su capacidad de generación de empleo”.

Los economistas del IERAL de la FM consideran que se registra una reducción en la elasticidad empleo-producto, que mide la sensibilidad del empleo frente a la variación de la producción (el porcentaje en que varía el empleo por cada punto porcentual que aumenta el producto). En ese sentido el coeficiente se redujo progresivamente en los últimos años, siendo 0,21 en el acumulado anual al segundo trimestre del año. En 2003 cada punto porcentual de incremento en el producto generaba cerca de un punto porcentual de crecimiento en el empleo. Pero en 2011 la generación de empleo se había reducido a 0,25% y en el acumulado anual al segundo trimestre de este año, el guarismo llegó a 0,21%. “Este valor se encuentra incluso por debajo del promedio desde 2007, que fue de 0,26%”.