¿Ayudará Brasil?

Visiones contrapuestas.

5 de agosto, 2012

¿Ayudará Brasil?

La preocupación por la economía brasileña que existe en la Argentina está muy lejos de ser una cuestión abstracta. Hacia ese mercado van aproximadamente 20% de las exportaciones totales de la Argentina y alrededor del 40% de las Manufacturas de Origen Industrial (MOI). “Las chances de una recuperación de la economía argentina en el segundo semestre tienen en Brasil a un aliado central, en particular para la industria y la producción de alimentos (incluidos los productos regionales)”, sostiene un informe de Analytica de fines de julio.  La consultora que dirige Ricardo Delgado es optimista: hacia finales de año, Brasil va a estar creciendo alrededor de 4% interanual.  Actualmente, la principal economía de América Latina se encuentra creciendo a tasas muy bajas.  En el primer trimestre, creció sólo 0,8% y para el segundo la cifra podría ser aún menor.  Pero la tendencia, opina el consenso, irá cambiando hacia finales de año.

Un trabajo de la consultora Federico Muños & Asociados sostiene que la capacidad de Brasil de traccionar el crecimiento argentino en los próximos meses es limitado. Según la consultora, la caída en las exportaciones argentina a ese mercado no se debe al estancamiento de su ciclo económico sino a otras cuestiones. “La caída de nuestras ventas a Brasil no se explica por su enfriamiento, sino más bien por las represalias comerciales que impuso Dilma Roussef tras nuestro bloqueo a sus exportaciones y por nuestra pérdida de competitividad.  Uno de los sectores más perjudicados por la merma de las ventas a Brasil es el automotriz. En el 1er semestre, en el país vecino se patentaron 150.400 autos importados de Argentina; 15% menos que en el mismo período de 2009. Sin embargo, el total de autos importados en Brasil creció 3% en el período, con las ventas desde México aumentando nada menos que 145%. Esta asimetría demuestra con elocuencia que el problema no surge en Brasil, sino en nuestro país (más concretamente, en decisiones de nuestras autoridades)”, sostiene la consultora.

El comercio bilateral con Brasil ha perdido mucho dinamismo este año.  Incluso, por encima del promedio.  Según datos del Indec, las exportaciones totales de la Argentina cayeron 1% en el primer semestre.  Los envíos a Brasil, en tanto, cayeron 8% en igual lapso.  La caída de las importaciones de 6%, también se profundiza en el comercio con Brasil: los envíos a ese mercado cayeron 16%.  Es decir, el comercio bilateral, lejos de ejercer un rol estabilizador en un momento global turbulento, profundiza el sesgo del ciclo.

Por lo tanto, en los próximos meses habrá que monitorear qué ocurre con el ciclo económico en Brasil y, asimismo, cómo “derrama” en la Argentina.