Scioli y el ajuste

6 de junio, 2012

Scioli y el ajuste

Según estimaciones del Ministerio de Economía el déficit fiscal de la provincia de Buenos Aires este año superará los $10.000 millones. No dudan en afirmar –off the record– que el cuadro es poco más que preocupante. El Presupuesto que presentó Daniel Scioli hace menos de seis meses demostró tener corta vida. Eso dice dos cosas. Primero, que fue hecho con cálculos poco realistas (el rojo fiscal estimado para 2012 era menor que el de 2011, $6.631 millones contra $8.502 millones). Segundo, que en la Argentina ya no se puede planificar con un año de antelación: la inflación y la desaceleración obligan a rehacer cualquier cálculo.

La gobernación supo ahora que no tenía los recursos suficientes para pagar gastos corrientes. Las obligaciones financieras de Scioli no terminan con el pago de sueldos. Para 2012 se estima que los servicios totales de deuda bonaerense serán de $10.441,6 millones (el año pasado fueron $4.652 millones). El motivo del incremento es que este año comienzan a pagarse los servicios de la deuda instrumentada por un programa que firmaron Scioli y Cristina Kirchner unos años atrás.

La provincia de Buenos Aires adhirió al Programa Federal de Desendeudamiento de las Provincias Argentinas. Esto modificó la composición de la deuda por moneda y eliminó el ajuste por el coeficiente de estabilización de referencia. Según especialistas en finanzas provinciales, el paso que dio Scioli sirvió para mejorar el perfil de vencimiento total de la deuda, distribuyendo la carga de la deuda con el Gobierno Nacional hasta 2030.

Sin embargo, ello no quiere decir que la situación de la provincia sea holgada. “Buenos Aires está pagando con alguna dificultad y está en peor situación que unos años atrás”, dicen en el Ministerio de Economía. “La dependencia política existe y se verá agravada con el correr del tiempo. Salvo que las cuentas de Buenos Aires se equilibren, pero eso no va a suceder”. Por su parte, el Gobierno Nacional se verá beneficiado por el aumento de la recaudación de bienes personales gracias al revalúo de Scioli. Además cobrará más en concepto de monotributo y, eventualmente, por el impuesto a las ganancias.

Asistencia

La intensión del gobernador Scioli de aumentar los impuestos (a través del revalúo de los campos) desnuda la fragilidad de las cuentas fiscales. En abril la recaudación creció a su tasa más baja desde febrero de 2010. Y esto es todo una señal porque los ingresos tributarios están fuertemente condicionados a los precios de la soja vía retenciones a las exportaciones y al mantenimiento del consumo y a la inflación. Por otro lado, en lo que va del año la provincia recibió $3.000 millones de los $5.000 millones presupuestados por el programa de asistencia financiera. ¿Se flexibilizarán los límites?

La Nación brindó asistencia a la provincia durante la última década. Luego del default, Buenos Aires no tuvo más acceso al mercado internacional de capitales y el Gobierno Nacional se convirtió en la única fuente de financiamiento –a través de los Programas de Financiamiento Ordenado (PFO), de Asistencia Financiera (PAF) y de Unificación Monetaria (PUM)–. Más tarde vinieron los acuerdos de compensación de deuda, suspensión y refinanciación de intereses de las obligaciones que la provincia mantenía con el Gobierno Nacional.

El Programa Federal de Desendeudamiento generó beneficios para la provincia en los últimos años, según reconocen en la Secretaría de Hacienda del Ministerio de Economía. No sólo mejoró la situación de su deuda por la reducción del stock (por la distribución de los fondos de los Aportes del Tesoro Nacional pendientes de desembolso a las provincias) y su perfil de vencimientos, sino también el cambio de su estructura por moneda, donde eliminó el ajuste por CER y fue remplazado por deuda en pesos. Por otra parte, la evolución del total de la deuda de la provincia en relación al total de recursos provinciales cayó significativamente en los últimos años –pasó de 291% en 2002 a 74% en 2010–, lo cual mejora la sustentabilidad del perfil de vencimientos de la deuda de la provincia.

Tres alternativas

Scioli tiene tres alternativas para conseguir dinero y financiar el rojo de la provincia: emitir Letras de la tesorería, utilizar los saldos de las reparticiones del Banco Provincia que exceden al encaje mínimo y financiarse en el exterior. Todas estas vías, en mayor o menor medida, parecen ser insuficientes para cubrir un rojo de más de $10.000 millones. Es por ello que el gobernador apostó a subir los impuestos y en esa cruzada decidió que las víctimas fueran los representantes de un sector que el Gobierno no podrá salir a defender: el campo.

La diferencia con el anuncio de suba de las retenciones en 2008 es que por entonces la economía crecía a tasas chinas y los precios estaban en su máximo. Hoy, para algunos economistas, la economía está en las vísperas del estancamiento (los más pesimistas se atreven a hablar de recesión). Hay que remontarse trece años atrás para revivir una situación más o menos similar (un revalúo no es sinónimo de subir impuestos) cuando un gobierno aumentó impuestos en un contexto de estancamiento. Claro que la situación es completamente diferente. Hoy la economía tiene muchos más colchones que la de la Alianza en 1999.

(De la edición impresa)

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