Las 3 preguntas

Nivel de actividad y salario real.

4 de junio, 2012

Las 3 preguntas

Luciano Laspina-Economista jefe del Banco Ciudad

Agustín D’Attellis-La GraN MaKro

Luciano Cohan-Elypsis consultora

1. ¿Qué expresión describe mejor la marcha del nivel de actividad: desaceleración, aterrizaje fuerte o estancamiento?

Luciano Laspina:La definición técnica sería estancamiento en vías de recesión. El primer semestre va a dar entre 0 y -1%, es decir, habrá una caída clara del nivel de actividad. Todavía no hay datos oficiales, pero los preliminares del sector privado muestran que la economía está cayendo en el segundo trimestre, período en el cual también está pegando el efecto de la menor cosecha.

Agustín D’Attellis: Desaceleración, sin duda. La economía argentina viene de crecer alrededor del 9% el año pasado y se proyecta en el Presupuesto Nacional que crecerá al 5,1% durante el año en curso. Los indicadores que miden la evolución de la industria en lo que va del año muestran menores tasas de crecimiento, pero positivas. No hay que perder de vista que este proceso se da en un contexto internacional de profunda crisis en el mundo desarrollado. Y, además, de desaceleración en las tasas de crecimiento de Brasil, nuestro principal socio comercial y de los países asiáticos. China, por ejemplo, se proyecta que crecerá a la menor tasa de los últimos trece años en 2012.

Luciano Cohan: Lo que era desaceleración suave a fines de año pasado tomó ritmo vertiginoso en el segundo trimestre del año. El escenario actual anticipó lo que esperábamos para la segunda mitad del año, lo cual nos está llevando a revisar nuestra expectativa de crecimiento. La tendencia actual apunta a una contracción de la actividad en el segundo trimestre. El escenario más probable es de estanflación.

2. Por ahora, ¿el menor crecimiento es generalizado o sólo en algunos sectores y mercados puntuales?

L. L.: La inversión, tanto en bienes durables, maquinaria y equipos y construcción, está en retroceso. La industria está estancada o en caída, tanto por la dificultad para importar insumos como por la menor demanda local e internacional, básicamente de Brasil, que se siente mucho en el sector automotor. Por ahora, el consumo masivo está en terreno positivo.

A. D.: Se evidencia el menor crecimiento en algunos sectores en particular. Existe bastante disparidad en los resultados. Según se desprende del análisis del Estimador Mensual Industrial (EMI) del mes de abril, el sector automotor presenta una fuerte contracción, acompañado de otros sectores que presentaron también caídas aunque de menor magnitud, entre los que se destacan la de minerales no metálicos, metales básicos, refinación de petróleo, y caucho y plástico. Por otra parte, en sectores como tabaco, edición e impresión, productos químicos, metalmecánica, papel y cartón, alimentos y bebidas y productos textiles, se registraron importantes variaciones positivas.

L. C.: La desaceleración ya se observa a lo largo del aparato productivo. El agro sufre por la sequía y muchos sectores están acorralados por la apreciación cambiaria. La industria está golpeada por la desaceleración brasileña, la apreciación y, sobre todo, la restricción de las importaciones. En la construcción se espera un martes trece por la preocupante dinámica que muestra el mercado inmobiliario y el anticipo de menor inversión pública. Inicialmente el driver del enfriamiento fue la inversión, con expectativas golpeadas por los controles de cambios e importaciones, pero desde el lado de la demanda se han sumando distintos componentes a la desaceleración. Abril, además, sorprendió por una performance muy mala de las exportaciones, en particular las industriales, que cayeron interanuales en casi todos los rubros. El único componente que aún se sostiene es el consumo, pero la confianza del consumidor muestra una tendencia declinante que permite anticipar que esta variable también se retraerá.

3. En 2010 y 2011, los salarios le ganaron ampliamente a la inflación. ¿Qué pasará este año con el salario real?

L. L.: Las paritarias están cerrando entre 22 y 23%, pero en muchos casos hay arrastre del año pasado. Mi impresión es que los salarios van a empatar o perder por muy poco con la inflación este año. Lo que es seguro es que no le van a ganar. En el sector informal, es más difícil saber pero es muy probable que ahí los sueldos pierdan contra la inflación. En el sector informal, además, es en el que primero se sienten los efectos sobre empleo. De hecho, ya se están sintiendo. La tasa de desempleo aún no subió pero eso se debió a que, como muestran los datos del primer trimestre, los niveles de empleo cayeron con respecto a igual trimestre del año pasado.

A. D.: El modelo económico argentino de los últimos años logró un crecimiento sostenido del salario real, que llevó a una mejora sustancial en la participación del salario sobre la renta total de la economía, siendo éste uno de los objetivos principales de política económica. Para el año en curso, las paritarias se están llevando adelante con pautas que rondan el 20%. En el contexto de menor crecimiento esperado para el año, tanto en el ámbito local como en el internacional, es esperable que las presiones alcistas sobre los precios tiendan a ceder. Por lo tanto, como resultado se espera que el salario real continuará su crecimiento sostenido.

L. C.: Veo difícil que en 2012 los salarios reales logren ganarle a la inflación como en el pasado reciente. La dinámica de los precios es preocupante. Aún en un contexto recesivo la inflación no sólo no da señales de desacelerarse sino todo lo contrario, y las revisiones para el año comienzan a subir. La inflación sigue alta por la combinación de shocks de oferta que sufrió la economía durante el año. Las primeras paritarias del año posiblemente terminen con un salario real cayendo en términos interanuales, y las más actuales, que ya parecen incorporar las nuevas expectativas inflacionarias, posiblemente logren mantener el poder de compra. En el sector informal la situación es más delicada porque el mercado laboral está perdiendo dinamismo rápidamente y los informales suelen ser los primeros afectados en estos contextos.

(De la edición impresa)