La economía global

Los emergentes, ante un escenario más complicado.

25 de junio, 2012

La economía global

(Columna de opinión de Gabriel Molteni y Gonzalo de León, economista jefe y analista económico de la Cámara Argentina de Comercio, respectivamente)

El Banco Mundial (BM) publicó la última semana su informe sobre “Perspectivas de la Economía Global: Gerenciando el crecimiento en un mundo volátil”. En el mismo, el banco exhorta a los países en desarrollo a prepararse para un largo período de volatilidad en la economía global, haciendo énfasis en las estrategias de desarrollo de mediano plazo y fortaleciendo sus fundamentals macroeconómicos para tiempos difíciles.

El organismo señala que a pesar de que el comienzo de 2012 fue positivo –con un repunte de la actividad industrial y del comercio mundial–, la situación mundial se deterioró posteriormente, particularmente a partir de mayo, cuando resurgió la desconfianza en la eurozona. Esto disparó los diferenciales de rendimiento entre los bonos de diversos países de la Unión Monetaria y los títulos del Tesoro alemán –considerados uno de los más seguros del mundo–, así como también el costo de los seguros de impago.

Por otra parte, las monedas de los países en desarrollo se depreciaron frente al dólar, conforme se producía un movimiento de los capitales financieros hacia los activos considerados como más seguros, típicamente los alemanes y los estadounidenses. El rebrote de la incertidumbre entre los inversores se combina con otros factores que también juegan en contra del crecimiento económico. Entre ellos se destacan el proceso de recapitalización de bancos europeos y el agotamiento de la capacidad ociosa en buena parte de los países en desarrollo. Como consecuencia de esto, el banco prevé que la tasa de crecimiento de la economía mundial de 2012 sea inferior a la observada en 2011.

En concreto, estima para este año un crecimiento de 2,5%, frente a la expansión de 2,7% registrada el año pasado. Estima que los países de ingreso alto verán caer su tasa de expansión desde 1,6% hasta 1,4%. Esto será consecuencia de un notorio deterioro de la situación europea, que pasará de crecer 1,6% a contraerse 0,3%, mientras que Estados Unidos y Japón mejoraran su desempeño –particularmente este último país, que se recupera del duro golpe que significó el terremoto de marzo de 2011–.

Por otra parte, en lo que respecta a países en desarrollo, se espera que pestos presenten una expansión de 5,3%, algo inferior al crecimiento de 6,1% registrado en 2011. Dentro de estos se espera que Asia oriental y del Pacífico se ubique como la zona más dinámica, con un avance de 7,6%, seguida por Asia Meridional con 6,4%.

América Latina sufrirá el impacto de una caída en los precios medidos en dólares de los productos básicos distintos al petróleo (se estima para este año una caída del 8,5%) y su ritmo de expansión económica se reducirá al 3,5% desde el 4,3% de 2011. El documento señala que si llegara a producirse un mayor deterioro de la situación global, las economías en desarrollo se verían más afectadas que durante la crisis de 2008–2009, ya que ahora tienen una situación macroeconómica más debilitada y menos margen para aplicar políticas anticíclicas: el déficit presupuestario promedio de estas economías es 2,5% de sus PIB mayor al que presentaban al comienzo de la anterior crisis, mientras que también se ha ampliado el desequilibrio en cuenta corriente –particularmente en los países importadores de petróleo–.

Aún en ausencia de una crisis de gran magnitud, el banco prevé que el futuro cercano este signado por cambios bruscos en el ánimo de los inversores e inestabilidad de los flujos de capitales, lo que configurará un escenario económico global volátil. En vistas a lo anterior, el BM recomienda a los países en desarrollo la aplicación de políticas orientadas a la recomposición del resultado fiscal y a la reducción de la exposición a la deuda de corto plazo, que le permitan recuperar márgenes de maniobra ante eventuales shocks externos.

(De la edición impresa)