Nuevas proyecciones

14 de mayo, 2012

Nuevas proyecciones

“Los primeros datos disponibles de abril indican un freno de la economía mayor al esperado”, dice el último informe del Estudio Bein (EB).  Si bien hubieron algunos fenómenos que enturbiaron las estadísticas, como la mayor cantidad de feriados y la caída de la oferta producto del cerrojo importador, “el ciclo está ingresando –desde niveles muy elevados- a un amesetamiento, cuando no a una merma en algunos sectores puntuales”.

A nivel sectorial, el EB destaca tres sectores.  Primero, el automotor, donde hubo “un desplome del 24,4% interanual en la producción en abril”. Está relacionado, dice el informe, en forma directa con las exportaciones a Brasil cuya caída en el mes acumula 31% (25% cuando se consideran todos los destinos) y, en una menor cuantía, a la reducción del mercado local con ventas que cayeron 7,1% interanual.

Segundo, la construcción.  Luego del repunte de marzo, “en abril hubo nuevamente un caída, según anticipa el dato de despachos a plaza de cemento portland (-16%) y los datos del Indice Construya (-8,1%)”.

Tercero, el agro. “Las nuevas estimaciones de la Bolsa de Cereales apuntan a una cosecha de soja en torno a las 41/42 millones de toneladas, y una de maíz cerca de 20 millones, consistentes con una cosecha total de 92/94 millones de toneladas”. Si bien el aumento en el stock ganadero “amortigua el impacto negativo del sector agropecuario sobre el PIB, de concretarse estas proyecciones, el impacto directo del agro sobre el PIB alcanzaría a -0,5 puntos porcentuales en todo el año, aunque concentrado fundamentalmente en el segundo trimestre con una contribución negativa al PIB del orden de -1,5 p.p.”.

De todas maneras, aclara en informe, “dentro del PIB los sectores productores de bienes representan menos del 40%” puesto que el grueso del peso se concentra en la dinámica de los sectores de servicios (turismo, comercio, sector financiero, educación, salud, sector público, etc.).  “En ausencia de distress financiero y con una tasa de interés que retorna a niveles por debajo del 12% (la Badlar en 11,68%) mantienen el sesgo positivo”, añade. La peor parte de la caída en la economía real será en los sectores productores de bienes durables y semidurables como electrodomésticos, electrónica de consumo, autos, motos e indumentaria, que fueron los más beneficiados en la parte alta del ciclo.

Con respecto al consumo, el EB dice que hay que esperar a ver qué pasa en junio “cuando el efecto de las paritarias, del aguinaldo y de los anuncios que en algún momento se realicen en torno al ajuste del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias”.  Esto debería amortiguar el freno registrado en abril y mayo, dice.

Más devaluación e inflación

“Entendemos que el BCRA empieza a sentirse más cómodo a futuro con una pauta de devaluación mayor a la observada un mes atrás”, dice el EB. Por lo tanto, “procedemos a realizar un primer movimiento en nuestra proyección de tipo de cambio promedio de diciembre a $4,85 ($4,88 al último día hábil del año). Es decir la pauta de devaluación parece haberse movido al 13,5% versus una pauta de apenas 7% durante el primer trimestre del año y del 11% implícita hasta ahora en nuestras proyecciones”.

También habrá más inflación: se ubicaría entre 22%/23%. “Esta proyección es consistente con un deslizamiento del dólar oficial algo mayor al proyectado hasta ahora, salarios (privados registrados, no registrados y públicos) subiendo en promedio en torno a 24% y tarifas de servicios públicos impactando entre 1 y 1,5 p.p. en la tasa de inflación”.

Proyecciones

“En base a esta información estamos revisando nuestras proyecciones de crecimiento para el año a un rango del 3% (en torno a 1,5% en el segundo trimestre). Esta proyección es consistente con una recuperación de la economía en el segundo semestre y un aumento del PIB en torno a 4% en el último trimestre del año”.  En enero, la consultora capitaneada por Miguel Bein proyectaba un crecimiento de 3,8%.

Otras variables:

  • La tasa de desempleo se mantendrá estable y terminará el año en 6,6%.
  • La palabra definitoria del sector externo será la “anemia”.  Las exportaciones crecerán 3,7% y las importaciones, sólo 2,6%.  El ahorro comercial sería de U$S 11,197 millones (2,1% del PIB) y la cuenta corriente, que estuvo equilibrada en 2011, pasará a tener un ligero superávit de 0,3% del PIB.
  • Las reservas, en tanto, terminarán en U$S 45,000 M.

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