La nueva YPF

20 de abril, 2012

La nueva YPF

Amartya Sen, premio Nobel de Economía en 1998, dijo que “crear una empresa pública para darle la orden que maximice beneficios es como ir al cine a dormir”. ¿Qué quiso decir Sen? Que si otros objetivos se incorporan en el plan de negocios de la empresa entonces aparecerán problemas de gestión que no resolverán la razón fundamental para la que se decidió su creación. El Gobierno justificó la expropiación de YPF por varios motivos. Pero uno fundamental es aspirar a revertir el déficit energético. Y como Repsol no garantizaba una inversión suficiente para aumentar la producción, entonces se optó por desplazar del negocio al grupo español.

Por su parte, el presidente de Repsol, Antonio Brufau, vinculó el cambio de actitud del Gobierno Argentino al descubrimiento del yacimiento de Vaca Muerta, uno de los más importantes de los últimos años. Según estadísticas de Estados Unidos, la Argentina es el país con las reservas más altas de combustibles no convencionales por habitante. El yacimiento de Vaca Muerta está valuado en U$S 250.000 millones, más de la mitad del PIB argentino. Ahora, más allá de si el motivo de la operación es el que dice el Gobierno o Brufau, ¿qué posibilidades tiene YPF de explotar exitosamente el negocio?

La respuesta no se sabe, coincide la mayoría de los expertos. Para extraer el combustible aplastado por las rocas deberá montarse una logística costosa. Por empezar habrá que liberar las importaciones de maquinarias y equipos especiales. “Hasta la arena que se utiliza para fracturar la roca deberá ser traída desde el exterior porque se trata de un mineral especial”, explica alguien que conoce el sector y pide hablar off the record.

El plan de negocios

Un economista muy escuchado entre los empresarios señala que para aprovechar el yacimiento de Vaca Muerta hacen falta reglas claras. “Hasta el momento no las hemos visto: transparencia y profesionalismo en la gestión de las empresas públicas”. Aerolíneas Argentinas no ha sido un ejemplo de éxito de gestión en ese sentido. Fernando Navajas, un economista de FIEL experto en temas energéticos, le dijo a El Economista que el modelo de negocios de YPF debe ser elaborado sobre la base de tres pilares. Motorizar el descubrimiento y el desarrollo de los campos no convencionales de gas natural; incentivar inversiones para apuntalar o estabilizar la caída de la producción convencional y llevar a cabo un cambio tecnológico en la empresa que permita elevar la capacidad de procesamiento de crudo hacia gas-oil o fuel.

Para el especialista, la visión estratégica que se formule sobre YPF deberá atender también otras cuestiones más específicas. Por ejemplo, ¿cómo se va a estabilizar o revertir la caída de la oferta de energía? ¿Cuál va a ser la estructura de precios de la energía? ¿Cómo se va a trasladar a la demanda la nueva estructura de precios? ¿Cuál va a ser el equipo, el contrato y los incentivos gerenciales que van a gobernar a la empresa?

El debate promete ser largo y los expertos tienen diferentes visiones al respecto. No hay un modelo único. Sin embargo los especialistas coinciden en que al menos hay una cuestión que debe quedar bien clara desde el principio: ¿qué rol va a cumplir YPF? Por ahora las definiciones del Gobierno fueron generales. “YPF es un instrumento vital”, dijo la presidenta Cristina Kirchner. “YPF es una empresa estratégica”, dijo el viceministro Axel Kicillof.

El rol de YPF

Desde la teoría económica existen tres respuestas sobre qué rol puede cumplir YPF. La primera es que contribuya a la recuperación de la soberanía energética –algo que mencionó la Presidenta en su discurso de la Casa Rosada–. El país dejó de ser autosuficiente en el consumo de hidrocarburos y ahora debe importar combustible. Uno de los objetivos de YPF podría ser aumentar la producción y las reservas. La segunda es si YPF se convertirá o no en una empresa que abrace los estándares de eficiencia como cualquier otra firma privada. La discusión podría centrarse, por ejemplo, en si la empresa debe seguir vendiendo combustible a precios de mercado más barato que la competencia. La tercera es que YPF sea una compañía utilizada con otros fines, por ejemplo, para contener los precios de la economía o como una plataforma para transferir subsidios a otras empresas públicas u otros sectores. ¿YPF debe vender a Aerolíneas Argentinas combustible más barato?

Los economistas suelen no ponerse de acuerdo sobre demasiados temas pero por lo general coinciden en que no hay una única herramienta que arregle todos los problemas. “Pareciera que con YPF el Gobierno pretende utilizar una sola herramienta para atender 50 objetivos”, dice un profesor de la Universidad de Buenos Aires. “Si el objetivo es sostener los precios bajos de la energía para subsidiar el consumo y al mismo tiempo hay quejas por la falta de inversión de YPF, entonces no está claro cuál es la función de la empresa”.

Otras herramientas

Por supuesto que existen mecanismos de intervención más directos (y más económicos) que permiten que ciertos sectores accedan a precios más baratos en lugar de que el Estado compre una petrolera. Japón en los sesenta apoyó la creación de empresas públicas que tenían como objetivo el desarrollo de proveedores y proyectos pioneros. El Estado financió a compañías estatales que utilizan insumes de una cadena de valor que la economía japonesa terminó desarrollando luego de décadas. Navajas dice que “el problema que tiene YPF con la cita de Sen es que sus accionistas privados exigirán que maximice beneficios y no aceptarán que se sacrifiquen beneficios para subsidiar otras actividades económicas”.

(De la edición impresa)

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