El modelo chino

18 de abril, 2012

El modelo chino

La Argentina disfruta de una coyuntura inusualmente favorable a partir de su elevada complementariedad con China, sostiene un informe de la consultora Federico Muñoz & Asociados. “La influencia del Gigante asiático sobre nuestro país trasciende, por ahora, el limitado vínculo comercial. El efecto China, por su impacto inflacionario sobre las commodities y deflacionario sobre las manufacturas, es el único responsable de que disfrutemos los mejores términos de intercambio en más de medio siglo”.

En el último tiempo varios economistas encendieron luces amarillas por los signos de desaceleración de la economía china. Sin embargo, para FM&A, los síntomas de agotamiento del modelo de crecimiento chino también juegan a favor de la Argentina. ¿Cómo es eso? Las propias autoridades chinas, sostiene, son conscientes de que para rebalancear su economía deben promover el consumo en detrimento de la inversión y las exportaciones. Por lo tanto si China va a privilegiar el consumo como motor del crecimiento, es de esperar que el precio de las commodities agrícolas se sostenga, en tanto los precios de las commodities industriales tenderá a crecer menos.

“El vínculo comercial entre ambos países tiene gran potencial de crecimiento, por cuanto China nos compra poco en varios sectores en los que nuestro país es muy competitivo. Un desafío para nuestra estrategia comercial sería intentar que nuestras exportaciones escapen de la tendencia a la primarización”. Se calcula que más del 90% de las ventas argentinas a China son commodities con baja elaboración. “Los esfuerzos –añade– deberían enfocarse en la venta de alimentos elaborados”.

Casi tres cuartas partes de las ventas a China son de soja y derivados (aceites). El 11% es petróleo y el resto son commodities sin procesar. No debe perderse de vista que si bien una tonelada de soja cuesta U$S 500, la misma cantidad de de carne vacuna enfriada está valuada en casi U$S 12.000. “En otros términos, un kilo de carne argentina en un supermercado del Hemisferio Norte cuesta más o menos lo mismo que un kilo de un Audi”.

(De la edición impresa)

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