“En 2012 crecerán las ventas y la producción”

Entrevista a Enrique Alemañy.

29 de marzo, 2012

"En 2012 crecerán las ventas y la producción"

Enrique Alemañy, Presidente de Ford Argentina, dialogó con El Economista sobre la actualidad y los desafíos de uno de los sectores más dinámicos de la economía argentina, y sobre las estrategias de su empresa para aumentar la producción y los componentes nacionales de sus unidades.

La industria automotriz ha sido un pilar del crecimiento de la economía, y del sector industrial en particular, en los últimos años, creciendo a tasas de dos dígitos tanto en ventas como en producción. ¿Cuáles son las perspectivas del sector para 2012?

Este va a ser un año de muy buen nivel de actividad.  En términos de ventas, creo que vamos a estar en un nivel similar al de 2011, es decir, alrededor de 850.000 unidades. En el primer trimestre las cifras muestran un crecimiento de 5%, pero para el segundo trimestre creo que vamos a estar un poco por debajo de la cifra de 2011.  En cuanto a la producción, creo que nos vamos a mantener en cifras similares o levemente superiores a las de 2011, que fueron de 850.000 unidades de producción. Es decir, vamos a crecer tanto en ventas como en producción.

¿Qué va a pasar con las exportaciones?

Las exportaciones de la Argentina, y de Ford también, son muy dependientes de Brasil ya que allí van entre 85 y 90% de nuestras ventas.  Para este año se espera que el mercado brasileño tenga un pequeño crecimiento, de entre 4 y 5% y llegue a los 3,7 millones de unidades.  En el caso particular de Ford, con el lanzamiento de la nueva pick-up Ranger, proyectamos que nuestra participación va a crecer tanto en Brasil como en la Argentina y, por lo tanto, nuestras ventas crecerán por encima del porcentaje promedio.

"En 2012 crecerán las ventas y la producción"¿Qué va a pasar con la balanza comercial del sector, que es deficitaria en su conjunto si se incluyen las autopartes?

Todo el sector está intentando mejorar la balanza, haciendo localización de componentes y creo que va a haber alguna mejora no sólo por estas acciones sino porque el mercado se va a mantener en los mismos niveles del año anterior, algo que no ocurrió en los últimos años. De todas maneras, la mejora de la balanza agregada del sector va a ser un proceso gradual. Va a llevar un tiempo lograr el equilibrio del sector porque las inversiones que se requieren son de largo plazo y, también hay una cuestión de escala de mercado, que hace que los proyectos deban ser analizados con mucho cuidado para ver si son rentables.  Se está progresando en ese sentido pero es necesario seguir avanzando en lo referido a la calidad y la competitividad de costos con los mercados desarrollados.  Hay commodities en las cuales nos tomará más tiempo lograrlo.

¿Cómo evalúa la tendencia de los costos?

Es preocupante. Como comentaba, las exportaciones del sector están concentradas en Brasil y, además, gradualmente fuimos perdiendo otros mercados que han tenido una menor revaluación de la moneda. No ha sido el caso de Brasil, ya que el real se ha continuado revaluando y eso nos permitió compensar la suba de costos en la Argentina.  Pero estamos llegando a niveles de costos que hacen muy difícil el proceso de localización de componentes. Pensando en el mediano plazo, esa es la preocupación más importante: que los costos en dólares continúen subiendo.  Y si lo hacen, por lo menos, poder compensarlos con mejoras en la productividad como las que estamos tratando de implementar.

Con respecto a la pérdida de participación en otros mercados, ¿cuáles son?

En México, por ejemplo.  Si bien nosotros seguimos exportando nuestra pick-up, en los últimos 4 o 5 años la Argentina pasó de ser exportador neto a importador neto. También hubo pérdidas en Europa y Medio Oriente.  El mercado de Chile, que es completamente abierto, hace que sea difícil de entrar.  O sea que son varios los mercados que se fueron perdiendo.  Sin embargo, habernos concentrado en el Mercosur y en la Argentina en términos de venta fue lo que nos permitió compensar eso y seguir creciendo en producción.

En Brasil, los autos siguen siendo más caros que en la Argentina.  ¿Se mantendrá esta tendencia?

Por lo menos, en los próximos dos años sí.  Se ha achicado la brecha, pero todavía tenemos precios muy buenos con respecto a Brasil, lo que es un dato importante ya que es un mercado común. Hay una tendencia a que los precios se vayan igualando, pero todavía falta para que eso ocurra.

¿Cómo vienen las negociaciones salariales para este año?

Desde el año pasado hemos logrado un buen diálogo y proceso de negociación con SMATA, mediante el cual estamos intentando proteger la competitividad y reconociendo, al mismo tiempo, los cambios que pueda tener el poder adquisitivo de nuestros trabajadores.  Estamos haciendo acuerdos trimestrales sin ningún tipo de inconvenientes y, por lo tanto, soy optimista de que vamos a poder seguir manteniendo el nivel de empleo, la competitividad y el poder adquisitivo de los trabajadores.  No veo inconvenientes en ese aspecto.

Una de las explicaciones del boom automotor de los últimos años es que los salarios crecieron más que los precios de los autos.  ¿Esto se mantendrá?

Creo que este año continuará. Los precios de los autos se han movido en niveles de 10-12% y los salarios por encima del 20%.  Me da la impresión de que este año, más allá de los porcentajes, ocurrirá lo mismo.  Ese factor, que hace que la cantidad de salarios necesarios para comprar un auto se achique, y que haya liquidez y tasas de interés bajas genera una propensión al consumo alta, lo cual ayuda mucho a nuestro sector.

El 2011 fue un buen año para la venta de autos a crédito.  ¿Cómo seguirá ese esquema de financiamiento?

Sigue creciendo, aunque las compras al contado en la Argentina siguen siendo importantes. Aunque hubo progresos claros: hoy, el 30% de las operaciones se hacen financiadas mientras en el 2005 eran menos del 10%.

¿Qué está haciendo Ford para incorporar mayores componentes nacionales?

Por ejemplo, de los $ 1.000 millones de inversión para la nueva pick-up Ranger, que estamos introduciendo en el mercado, $ 200 millones se destinaron a la localización de componentes y eso nos está acercando a los niveles de contenidos locales que nos permiten aspirar a algunos de los incentivos que se dan cuando uno tiene un nivel de contenido nacional muy alto. Estamos en plena ejecución del proyecto de ampliación del parque en las adyacencias de nuestra planta, con ocho proveedores, de los cuales seis ya han comprado los terrenos y cuatro están finalizando la construcción de sus plantas. También estamos apuntando muy agresivamente a un proceso recurrente de localización de componentes, con inversiones de alrededor de U$S 20 millones el año pasado, para reforzar aún más el proceso que pusimos en marcha con la nueva pick-up.

Y también con el tema de los motores que es, por supuesto, el componente más caro.

Exactamente. En el mes de octubre reinauguramos nuestra planta de motores dentro de nuestro centro industrial de Pacheco y podemos decir con orgullo que, luego de 15 años, volveremos a producir motores allí. La nueva Ranger va a estar motorizada por un motor argentino.

¿El nuevo régimen de importaciones está afectando a la industria automotriz?

Es una cuestión difícil, pero no ha llegado al punto de afectarnos en términos productivos.  Implica un desafío en tanto debemos mejorar nuestra efectividad en las presentaciones para así evitar riesgos de pérdidas de producción.

¿Cómo está el mercado automotriz a nivel global?

Cada región tiene su propia dinámica. Sudamérica está en una etapa de crecimiento, aunque menor a la de años anteriores. EE.UU., luego de la crisis, se está recuperando y ya están hablando de 13,5-14 millones de unidades, cuando hace dos años estaban en el umbral de los 11 millones. Europa está estancada y un poco a la expectativa de todos sus dilemas económicos y, por último, el gran motor del crecimiento global están siendo China, la India y los demás países del Asia-Pacífico.