La energía y los subsidios

16 de noviembre, 2011

La energía y los subsidios

El Gobierno dispuso una modesta reducción de subsidios y se propone llevara adelante un estudio para eventualmente determinar recortes mayores. Se trata de una iniciativa que venía siendo reclamada por distintos sectores. El sector energético es particularmente relevante en este tema y por tal motivo El Economista les pidió su opinión a tres especialista: el ex secretario de Energía, Daniel Montamat; Diego Petrecolla, de GPR Economía y Martín Rodríguez Pardina, de Macroconsulting.

1. ¿Qué opina del anuncio del Gobierno de revisar la política de subsidios?

Daniel Montamat: Si el Gobierno decide usar el poder legitimado por amplia mayoría para encarar una política antiinflacionaria seria, deberá hacer cirugía mayor con la maraña de subsidios que fue generando, y excluir de las recomposiciones tarifarias que sobrevendrán a los argentinos que más lo necesitan. Los $ 600 millones representan un comienzo tímido.

Diego Petrecolla: Creo que es una medida acertada. La política de subsidios ha estado mal focalizada. La política fue necesaria para salir de la crisis. Sin embargo no es recomendable mantener en el tiempo este tipo de medidas ya que generan incentivos incorrectos (exceso de demanda y falta de incentivos para la inversión en el sector) y errores de inclusión (subsidio a quién no lo necesita) y exclusión (falta de apoyo a quién se encuentra en situación vulnerable –por ejemplo consumidores de GLP de bajos ingresos–). En este sentido la creación de un grupo de trabajo para estudiar como focalizar mejor los subsidios es positiva. El haber mantenido los subsidios generalizados durante tanto tiempo tuvo como consecuencia una distorsión importante en los precios relativos. Dadas estas distorsiones, van a requerirse revisiones tarifarias y estudios de costos para determinar el nivel que deberían alcanzar las tarifas. Con los resultados de estos estudios y los de focalización debiera establecerse un cronograma de reducción gradual de
los subsidios (incremento gradual de las tarifas) priorizando su asignación sobre los que realmente lo necesitan.

Martín Rodríguez Pardina: La revisión de la política de subsidios es escencial para asegurar que las tarifas guarden relación con la capacidad de pago de los usuarios y al mismo tiempo se promueva un uso racional de los recursos.

2. ¿Qué significa el hallazgo de YPF en Loma de La Lata en un contexto donde el Gobierno anunció la revisión de su política de subsidios?

D.M.: Si la política de reducción de subsidios se traduce en una recomposición de tarifas puede que el precio del gas se vea favorecido. Los recursos del último hallazgo anunciado son sobretodo de petróleo (3/4 de los 927 millones de barriles) por lo que su valorización no está tan ligada a los subsidios.

D.P.: El descubrimiento del yacimiento es una muy buena noticia pero no tendrá efectos sobre la oferta de energía en el corto plazo. Los recursos que han sido descubiertos representan el 140% de las reservas probadas de petróleo de YPF en la Argentina a fines de 2010, y el 30% de las reservas probadas totales del país según la última cifra oficial. En cuanto a gas, estas relaciones son del 40% y el 8%, respectivamente. Sin embargo, debe tenerse presente que el anuncio corresponde a una etapa temprana y son estimaciones de recursos, aún no constituyen reservas, y menos aún reservas probadas (que requieren, entre otras cosas, una probabilidad del 90% de que se van a poder extraer los volúmenes estimados). La Argentina tiene un gran potencial en recursos hidrocarburíferos no convencionales (shale oil y shale gas). De hecho, la Administración de Información Energética de Estados Unidos ha publicado un informe en el cual estima una potencialidad de recursos muy significativa para el futuro (58 veces las reservas probadas de gas). La extracción de estos recursos es más costosa que los convencionales y requiere importantes inversiones para poder desarrollar los yacimientos. Para ello será necesario optimizar las reglas de funcionamiento del sector a fin de aprovechar al máximo estas oportunidades. Si bien el desarrollo exitoso de los nuevos yacimientos generaría una mejora en el balance comercial energético y un menor requerimiento de subsidios, este efecto sólo se vería en un plazo más largo que la coyuntura en la que se está debatiendo la reducción de subsidios.

M. R. P.: En la última década se produjo un caída importante tanto en las reservas como en los niveles de producción. Este hallazgo es importante porque marca un cambio positivo en esa tendencia.

3. ¿Cuál será el impacto sobre la tasa de inflación de tener una energía más cara en los próximos años?

D.M.: En el corto plazo toda recomposición de precios tiene algún impacto inflacionario; pero el sinceramiento tarifario y la reducción de subsidios contribuyen al ordenamiento fiscal y esto permite atacar la causa fundamental de la emisión inflacionaria de pesos. Es falsa la disyuntiva “o subsidios o más inflación”. Los subsidios son parte responsable de la inflación.

D.P.: La eventual suba en las tarifas tendrá impacto en el nivel general de precios ya que el atraso de las tarifas es importante. Como dije antes, estas subas debieran ser graduales, lo cual moderaría el impacto sobre la tasa de inflación. Adicionalmente, en un contexto en el que la economía se está empezando a enfriar, el impacto de los incrementos de las tarifas sobre la inflación debería será menor.

M. R. P.: Si bien en el corto plazo puede haber un efecto sobre la inflación, en el mediano plazo es de esperar que los efectos indirectos de precios de la energía más en línea con su verdadero costo tengan un impacto positivo.

(De la edición impresa)