Vivienda y ODM en la Argentina

26 de octubre, 2011

Vivienda y ODM en la Argentina

(Artículo escrito junto a Gabriela Galassi, economista del Ieral-Fundación Mediterránea)

Entre los aspectos que determinan la calidad de vida de la población, la vivienda es una cuestión fundamental, dado que constituye el ambiente donde se desenvuelven a diario los individuos y que condiciona sus posibilidades de inserción social. Según el Censo 2010, una de cada veinte hogares en la Argentina habita en viviendas inadecuadas (no son ni casa ni departamento) y existen considerables disparidades al interior del territorio nacional: la brecha entre la proporción en Formosa y Córdoba es de once veces.

Similar situación arrojan los datos acerca de carencias sanitarias por falta de desagote o retrete (13% de los hogares a nivel país, con una brecha de 16 veces entre jurisdicciones), carencias de provisión de servicios de infraestructura social básica, como agua corriente (16,8% de los hogares sin agua corriente, superando el 25% en algunas provincias norteñas como Misiones, Chaco, Formosa y Santiago del Estero) y red cloacal (cerca de uno de cada dos hogares no tiene desagote a cloacas en el país, y más de tres cuartos en Misiones y Santiago del Estero).

A pesar de que ha habido una mejora en materia de viviendas en los últimos diez años, según los datos de los Censos 2001 y 2010, el esfuerzo del Gobierno no ha seguido un patrón claro en términos de la distribución de fondos entre jurisdicciones. Por un lado, se observa que entre las jurisdicciones con mayor reducción de viviendas inadecuadas en la década, como Corrientes, Jujuy y Formosa, están entre las de menor construcción de viviendas per capita por el sector público nacional en los últimos ocho años. Detrás de esto se encuentra el reparto discrecional de los fondos de vivienda que realiza el Gobierno Central, que cobró protagonismo en materia habitacional a través de los Planes Federales. Es así que la persistencia del déficit habitacional y las falencias en la asignación de los fondos públicos destinados a reducirlo generan serias dudas sobre las posibilidades de mejora a largo plazo.

En este sentido, los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) plantean una serie de metas a ser alcanzadas para el año 2015, entre ellas la de disminuir la proporción de hogares que habitan viviendas deficientes, y aquellos que denotan carencias de servicios de agua corriente y red cloacal (ODM 7). El Gobierno Argentino fijó como meta reducir a la mitad la proporción de hogares residentes en viviendas deficitarias y en condiciones de tenencia irregular, y en dos terceras partes la proporción de la población sin acceso a agua potable y a desagües cloacales entre los años 1990 y 2015. La posibilidad de cumplir con estas metas es analizada a partir de la evolución desde 1990 y de cuál sería la tendencia de continuar con igual ritmo.

Sin posibilidad de analizar el indicador necesario para la evaluación de la meta en términos de vivienda debido a que sólo están disponibles una serie de tabuladosespecíficos del Censo 2010, una primera aproximación podría estar dada por la evolución de la proporción de viviendas inadecuadas. Según el mismo, prácticamente todas las provincias estarían alcanzando la meta en 2015, con excepción de Buenos Aires y Tierra del Fuego, que sólo han reducido la incidencia de viviendas inadecuadas en 24% y 38% respectivamente entre 1991 y 2010.

En promedio, la meta ya ha sido alcanzada, con una reducción de 57%. En cuanto a agua y cloacas, la variación de la proporción de hogares sin acceso entre 1991 y 2010 indica que, en lo que concierne a agua corriente, sólo cuatro jurisdicciones ya han cumplido con las metas planteadas por los ODM (CABA, San Luis, Jujuy y Santa Cruz) y, de seguir con igual ritmo, se espera que una decena más las alcancen hacia el año 2015, totalizando más de la mitad de jurisdicciones del país. Sin embargo, en promedio en el país, no se espera cumplir la meta estipulada, promedio influido por lo que ocurre en la provincia de Buenos Aires, donde la falta de cobertura sólo ha mermado 40%. En el caso del servicio de cloacas, la situación es más crítica.

A nivel país, la falta de cobertura se ha reducido tan sólo un cuarto entre 1991 y 2010, y en este caso también es previsible que no se llegue a los dos tercios de reducción para 2015. Hasta el momento, sólo dos jurisdicciones han cumplido la meta (CABA y Santa Cruz), y otras tres se perfilan con posibilidades de alcanzarla hasta 2015 (Tierra del Fuego, Neuquén y Chubut). Es decir, 19 de las 24 jurisdicciones del país no estarían en condiciones de alcanzar los ODM en términos de mejora de la cobertura de cloacas. Esto se suma al elevado nivel preexistente de privaciones al respecto, arrojando un panorama poco alentador.

En síntesis, a pesar de que no puede negarse que ha habido avances en términos de vivienda e infraestructura social en los últimos veinte años, no han sido suficientes para asegurar la consecución de los objetivos de largo plazo establecidos por la comunidad internacional. Más preocupante es la situación si se observan las grandes brechas que oculta el promedio nacional, con jurisdicciones en donde las carencias son mucho más pronunciadas que en otras. En términos de infraestructura social, los mayores problemas se presentan en la cobertura de cloacas, y hacia allí deberían dirigirse los mayores esfuerzos.

(De la edición impresa)