Las expos no crecerán como antes

18 de octubre, 2011

Las expos no crecerán como antes

Con el kirchnerismo las exportaciones crecieron 19% promedio anual desde 2003. Ningún gobierno desde la vuelta de la democracia disfrutó de tanta holgura en el sector externo como los de Néstor y Cristina Kirchner. Los economistas que hacen pronósticos dicen que esa era se terminó. Que la Argentina debe olvidarse de tener exportaciones creciendo a tasas de dos dígitos. Para el año que viene, si la crisis internacional no se agrava, las ventas al exterior crecerán entre 0 y 8%. Pero si el mundo entra de nuevo en recesión, la situación sería más grave.

Hay tres motivos principales por los cuales las exportaciones no crecerán a las tasas de 2003-2011. Los precios de los granos seguirán firmes pero no aumentarán al mismo ritmo. La economía brasileña crecerá a tasas más bajas. Los países desarrollados se expandirán a tasas anémicas. Y, por último, la mayoría de las monedas del mundo se devaluaron en los últimos meses.

Los números

La consultora Prefinex estima una caída de las exportaciones para el año próximo. El monto total
pasaría de U$S 81.500 millones este año a U$S 76.500 millones. Nicolás Bridger, uno de los economistas de la consultora, explica los motivos. “Creemos que el precio promedio de los granos caerá 10% y que se exportarán menos productos industriales”. El economista Nicolás Dujovne,
director de Dujovne & Asociados, estima que las exportaciones no crecerán el año que viene. “Se clavarán en alrededor de U$S 81.000 millones”.

El resto de los pronósticos señala un incremento leve de las exportaciones que oscila entre el 4 y 10% respecto a este año. Por el momento uno de los cálculos más optimistas es el del Departamento de Estudios Económicos de la Unión Industrial Argentina. Según Diego Coatz, economista de la UIA, las exportaciones aumentarán 6% y llegarán a U$S 87.250 millones. Para Rodrigo Alvarez, economista de Ecolatina, el incremento será de 4%. “El número nos da U$S 86.800 millones”, sostiene.

Los economistas coinciden en que probablemente se haya terminado una etapa en la que las exportaciones crecieron a tasas de dos dígitos. Con excepción de 2009, un año en el que la economía mundial se contrajo y la argentina cayó 3%, el kirchnerismo siempre gobernó con volúmenes de exportaciones creciendo a tasas de dos dígitos. Incluso el promedio de crecimiento fue más alto durante el período de Cristina Kirchner que de Néstor Kirchner –de vuelta, sin tener en cuenta el año de la caída de Lehman Brothers-. “Nos tenemos que olvidar de las exportaciones
a dos dígitos”, dice Enrique Mantilla, presidente de la Cámara de Exportadores de la República
Argentina. Cree que es muy difícil estimar el número de exportaciones para el año que viene
“porque hay muchos condicionantes de la economía mundial, muchos ‘if’”.

El mundo, clave

Es verdad que no todos los economistas estiman un estancamiento o una caída de las exportaciones para 2012. Pero los cálculos más pesimistas difieren de los más optimistas en una sola cosa: la marcha de la economía global para los próximos años. El índice sobre la evolución del comercio global que elabora todos los años el Centro de Planeamiento y Análisis Económico Holandés muestra un crecimiento de 3,5% para 2012. Esto significa una caída en relación al 4,5% de 2011.

Por su parte, el FMI en su último informe Perspectivas Económicas Mundiales 2012 señala un crecimiento del comercio global de 5,8%. Pero si se deflacta por la inflación en dólares el crecimiento real será de apenas 1%. Los pronósticos internacionales proyectan una menor demanda global. La economía de Estados Unidos enfrenta problemas para crear empleos y financiar su deuda pública. Y los bancos hablan de una recesión en Europa para inicios del año que viene si los fantasmas del default griego no se despejan.

Tres claves

Según explican los analistas las claves para ver qué sucederá con las exportaciones son tres: el precio de la soja, el valor del dólar a nivel mundial y el desempeño de la economía brasileña.
Ricardo Arriazu dijo en una charla reciente en el Instituto Petroquímico Argentino que divisa una tendencia a la caída en los precios de los granos para el año próximo. En el mismo encuentro, Carlos Melconian, explicó los motivos de ello. Por un lado reconoce que hay factores estructurales para que sigan firmes (“la relación stock-demanda de soja para el mundo caerá el año que viene según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos”), pero por el otro piensa que la corrección de los desequilibrios globales impactará sobre en las commodities. Un cálculo de Federico Muñoz & Asociados estima en U$S 6.000 millones la caída del valor de la última campaña agrícola si se utilizan los precios de octubre y no el promedio enero-septiembre.

Según Ecolatina por cada U$S 100 que cae el precio de la soja las exportaciones se contraen 5,8%.
Mantilla advierte sobre el efecto de la devaluación de las monedas vecinas en los últimos meses. “En 2012 se sentirá que los países de la región devaluaron sus monedas respecto al dólar y la Argentina no”. Sobre este punto reina una de las incertidumbres más importantes: ¿qué hará el Gobierno de Cristina Kirchner con la política económica? Finalmente, aparece el canal Brasil.
Según datos del sector automotor para el tercer trimestre, las terminales se quedaron con un
stock de autos ‘no deseado’, o sea, que hay sobreproducción. “Lo mismo sucederá en el cuarto trimestre”, vaticina Alvarez.

En la UIA ya le pusieron número a la desaceleración de las ventas a Brasil. “Crecerán entre 5 y 10% anual en lugar del 30% de este último tiempo”, dice Coatz. “Las exportaciones industriales crecerán al mismo ritmo que el total, no más de 7%.

Cannes importa

Los economistas afirman que el año que viene las exportaciones no crecerán como en el último
período pero por ahora descartan que se repita lo de 2009. Aquel año la economía mundial sufrió la peor crisis en 80 años y entró en recesión. El comercio global se contrajo 13,4%. Si algo así ocurriera, los analistas aseguran que el país volvería a sufrir las pérdidas de aquel año. El producto cayó 3% (según estimaciones privadas, aunque para el INDEC hubo un crecimiento leve). Una de las vías principales de contagio fue el desplome de las exportaciones (20%) que pasaron de U$S 70.018 millones a U$S 55.669 millones.

El producto de la economía global se contrajo 0,7% en 2009. La rápida recuperación –al año siguiente creció 5,1%– permitió que las exportaciones argentinas recuperaran el terreno perdido en un solo año. O sea, la respuesta rápida de los líderes del mundo benefició a la Argentina. ¿Qué pasará ahora?

Juan Llach, economista y director del IAE-Universidad Austral, es uno de los economistas que
aguarda la reunión del G-20 en Cannes (se celebrará para la primera semana de noviembre) para
ver qué sucederá con las exportaciones argentinas el año que viene. “En principio las veo creciendo entre 5% y nada. Será clave la respuesta del G-20 a esta crisis”. Si la respuesta de los líderes sigue siendo descoordinada los riesgos de una desaceleración global crecerán y la Argentina será más perjudicada. En 2009 las exportaciones industriales cayeron 20% y en la UIA estiman que podría suceder lo mismo si el mundo empeora. De hecho, Diego Coatz, economista de la UIA, cree que no hay que descartar un escenario así. Pero si la política reacciona, entonces, los pronósticos más drásticos sobre la economía mundial no se cumplirán y las exportaciones argentinas crecerán a tasas más altas. “Hasta un 9% incluso”, dice Mantilla en caso que el mundo se encarrile.

(De la edición impresa)