7 variables externas de alto impacto

25 de octubre, 2011

7 variables externas de alto impacto

El Economista consultó a siete especialistas sobre su pronóstico acerca de cada las 7 variables globales que más incidirán en el futuro económico de la Argentina.

La economía de Brasil (Rodrigo Alvarez, Ecolatina): El giro en la política económica que viene aplicando Brasil mediante recortes en las tasas de interés, diversas medidas de estímulo (Plan Brasil Maior) y la búsqueda de un real más débil ponen en relieve que la principal preocupación es sostener el ritmo de crecimiento. La lectura es correcta. Las economías desarrolladas se encaminan, en el mejor de los casos, a un escenario de crecimiento muy anémico y Brasil está sintiendo el impacto. Para 2012 proyecto un crecimiento del PIB en torno de 2,5%, muy por debajo del 3,5% de este año. La desaceleración responde a un escenario de bajo crecimiento global, elevada incertidumbre y limitada capacidad para aplicar políticas anticíclicas al estilo 2008/09. La economía brasileña acumulará así el segundo año de  desaceleración luego del pico máximo de crecimiento alcanzado en 2010.

El dólar en el mundo (Miguel Kiguel, Econviews): La crisis financiera de EE.UU. tras el episodio de Lehman y el fuerte aumento de su base monetaria (se triplicó desde 2007) genera dudas sobre el futuro del dólar, especialmente por el temor a que se desate una fuerte inflación. El dólar también sufre por la fuerte baja de las tasas de interés de corto plazo y el aumento de la deuda pública. Pero lo más probable es que EE.UU. supere esta coyuntura financiera y el dólar se fortalezca en los próximos meses, especialmente frente al euro. Europa enfrenta una coyuntura muy compleja que seguramente llevará a una política monetaria expansiva y a un debilitamiento de su moneda. Por otro lado, el dólar se podría seguir debilitando frente a las monedas de los países emergentes, que tienen tasas más altas de crecimiento económico y que en muchos casos se benefician de los mayores precios de las materias primas.

Los desafíos de China (Juan Llach, IAE-Austral): A tres semanas de la cumbre de jefes de Estado del G20 en Cannes, la situación es más compleja y peligrosa que en 2009 por el desgaste de los instrumentos de políticas, las discrepancias entre países y la falta de liderazgos capaces de superarlas. Parece difícil la esencial coordinación de políticas, principalmente entre Estados Unidos, Europa y China. La parte más difícil –y menos probable– es la de los tipos de cambio. Para no seguir acumulando superávit y déficit en las cuentas corrientes externas, y para evitar la recesión en Europa y Estados Unidos, el yuan y otras monedas asiáticas deberían revaluarse respecto del dólar y del euro y el dólar respecto de la moneda europea. Esto acentuaría el necesario paso de China y otros países de Asia hacia un desarrollo más basado en el mercado interno, tal como lo decidió hace dos años el partido comunista gobernante en China.

El nivel de actividad (Daniel Marx, Quantum Finanzas): Estamos entrando en una nueva etapa de la crisis europea. Los desequilibrios fiscales se están reduciendo, pero en varios de sus países quedan déficit de balanza de pagos, tensiones sociales y complicaciones políticas. Es más evidente que los acreedores de esos países deberán enfrentar pérdidas en sus patrimonios y los gobiernos deberán crear oportunidades para sectores con dificultades de inserción, particularmente los jóvenes. Todo eso también deberá estar acompañado por una disminución de los compromisos internos con implicancias sociales, como ser el gasto de los jubilados. Ello, junto con desequilibrios fiscales y menor crecimiento en EEUU, repercute en dificultades para toda la economía global. La superación requiere un nuevo estadio de coordinación política internacional. En el medio los liderazgos nacionales sufrirán un desgaste. La solución definitiva llevará tiempo.

Las tasas de interés globales (Mario Blejer, ex presdiente del BCRA): En mi opinión las tasas internacionales seguirán bajas por mucho tiempo. La Reserva Federal se encamina a una nueva ronda de expansión monetaria, que ya sería la tercera, y el Banco Central Europea también terminará inyectando euros en las plazas. ¿Ahora qué es exactamente lo que provoca esto? El crecimiento muy bajo del mundo y la imposibilidad de proveer estímulos fiscales como consecuencia de las deudas y déficit elevados. Así, la política monetaria queda como la única herramienta expansiva para contrarrestar el ciclo. Todo eso hace que se requieran tasas muy bajas o cero. A su vez, esto se traduce en tasas de interés muy bajas a lo largo de toda la curva, particularmente si parte de la política expansiva es el twist o sea un banco central comprando bonos de largo plazo y vendiendo de corto para aplanar la curva.

El precio de los granos (Ricardo Baccarin, Panagrícola): Con la cosecha norteamericana ya prácticamente realizada, el mercado prestará máxima atención a la marcha de la campaña sudamericana. Los precios de los granos siguen fuertemente vinculados a los acontecimientos macroeconómicos mundiales y nada de lo que suceda en este terreno pasará inadvertido. Cualquier desaceleración en el crecimiento de alguna potencia central podrá modificar las proyecciones de precios. La amenaza de alguna recesión no es aliada de los buenos precios. Dicho esto, cabe señalar que los fundamentos del mercado siguen intactos, con una relación entre las existencias finales globales y el consumo muy bajas.

El futuro del Real (Dante Sica, abeceb.com): Para el final de este año esperamos un real que va estar entre 1,70 y 1,80 por dólar y para fines de 2012 se ubicará en una franja que va de 1,80 a 1,90. Se espera que, de manera similar a lo ocurrido durante el último trimestre de 2008, parte de los capitales que salieron de la economía brasileña vuelvan a ingresar una vez que la incertidumbre comience a disiparse. ¿Qué quiere decir esto? Que el tipo de cambio en Brasil encontraría un equilibrio por debajo de los dos reales por dólar, aunque difícilmente vuelvan a alcanzarse los niveles de apreciación registrados dos meses atrás.

(De la edición impresa)