Córdoba avaló la continuidad

De la Sota se perfila como un gobernador autónomo.

8 de agosto, 2011

Córdoba avaló la continuidad

En Córdoba no hubo sorpresas. Ganó el oficialismo como ya había ocurrido en las elecciones locales anteriores con la única excepción de Catamarca. Pero, al igual que en otros distritos,  las encuestas habían anticipado un resultado más ajustado. Finalmente primó la idea de continuidad y los cordobeses volvieron a avalar al sector político que viene conduciendo la provincia desde 1999.

La provincia tiene el segundo padrón del país y de allí que el resultado merece una lectura muy atenta. De todas maneras, sólo Hermes Binner y Ricardo Alfonsín tenían un  candidato a gobernador identificados con ellos. Asimismo, la relación entre el triunfador, José Manuel De la Sota y la Presidenta Cristina Kirchner, que incluyó en los últimos meses acuerdos, rupturas y declaraciones ambiguas, es compleja. Además, habrá dos listas de diputados nacionales: una que representa al PJ cordobés y otra, la única que llevará la figura de Cristina en la boleta,  al FpV.

Un interrogante que se resolverá en sólo una semana es sobre la cantidad de votantes que comparten De la Sota y Cristina. Córdoba nunca fue un distrito amigable para el kirchnerismo. En 2007 la Presidenta hizo allí su tercera peor elección y perdió con Roberto Lavagna con una cosecha que no llegó al 24% de los votos.

Para el kirchnerismo no fue una derrota al estilo de las de Capital o Santa Fe. Hubo suficiente ambigüedad en las declaraciones del peronismo local como para amortiguar los efectos del resultado. De la Sota será un referente del peronismo nacional.  En realidad lo viene siendo desde 1987 y es una de las figuras que se vislumbran de cara al 2015. Precisamente, la definición más saliente de De la Sota en su discurso posterior al triunfo fue colocar al kirchnerismo como una expresión política distinta al peronismo que, sumada a la idea de “cordobesismo”, anticipan una relación de mucha autonomía con relación a la Rosada, si Cristina si resulta reelecta.

A su vez, los resultados obtenidos por Luis Juez implicaron un retroceso con relación a su desempeño de hace cuatro años (especialmente en la capital) y mostraron que no supo construir políticamente en los lugares donde estaba más debil.  No constituyen un buen antecedente para Binner, que no ha tenido demasiado éxito en los distritos en los cuales basaba la fortaleza de su candidatura presidencial.  Su candidato en Santa Fe le ganó por sólo 3 puntos a Del Sel, Solanas no tuvo un buen resultado en la Capital y a esos antecedente se sumó ahora la actuación de Juez, que estuvo por debajo de lo esperado.

Finalmente, tampoco le fue bien a la UCR. Sacó casi el mismo porcentaje de votos que en 2007 y ahora existen dudas sobre sus posibilidades de ganar las elecciones a intendente de la capital provincial, que se realizarán el 18 de septiembre. La irrupción de Juez modificó el panorama político cordobés y el radicalismo no pudo adecuarse al nuevo escenario. Además, Oscar Aguad no era un buen candidato y la consolidación de Alfonsín como el candidato opositor más votado no tuvo mucha influencia en Córdoba. El dato no es menor porque se supone que es una de las provincias en las cuales el candidato radical debería obtener sus mejores resultados.